MODELO DE EXAMEN
El primer texto es la Proclama Carlista del 7 de Octubre de 1833, redactada por los absolutistas que apoyaban a Carlos Maria Isidro, hermano del rey Fernando VII como candidato al trono de España. Estos hicieron de la guerra no solo una cuestión dinástica, sino también crearon un enfrentamiento entre conservadores y liberales.
Es un texto oficial con contenido político, al ser una proclama, y carácter enumerativo, describe una situación, interpretativo, ofrece una interpretación de los hechos y establece las causas y consecuencias, argumentativo, toma una postura hacía un hecho, expositivo, presenta y explica ideas, y valorativo, valora un hecho tomando una postura.
Está dirigido a los Avileses como manera de conseguir si apoyo para la guerra.
El segundo texto, en cambio, es el Convenio de Vergara del 31 de agosto de 1839, firmado por el general Espartero y el teniente general Maroto, con el cual se pone fin a la guerra.
Vuelve a ser un texto oficial con contenido político, judicial y social, pues tiene consecuencias políticas para el funcionamiento del país y de sus gentes. Su carácter es enumerativo, describe como va a ser la situación de los carlistas a partir de ahora, y normativo, les exige seguir una serie de normas que deben cumplir.
No es un documento público pues su contenido solo lo van a conocer los miembros de los bandos afines, aunque a quien más afecta es a los Carlistas.
2. Identifique las ideas principales de los textos, situándolos en su contexto histórico y en el núcleo temático correspondiente.
En ambos documentos el contexto histórico es la primera guerra Carlista. En el primero nos muestra su inicio con los triunfos carlistas en 1833, y en el segundo su finalización en 1839.
El núcleo temático de ambos es la construcción del estado liberal.
En el documento 1 la idea principal es el inicio de la primera guerra Carlista gracias a la proclama escrita por los absolutistas (que querían volver al antiguo régimen), la cual está basada en un discurso de odio hacia los Isabelinos, donde les llama canallas y con ello desprestigiarlos. Además, apelan al patriotismo y a la religión para conseguir que más gente les apoyen y se unan a su causa.
El documento dos muestra como idea principal el final de la primera Guerra Carlista con el Convenio de Vergara, en el cual el general Espartero impone una serie de normas hacia los militares carlistas representados por Rafael Maroto. Entre estas normas se les obliga a jurar lealtad a la reina, defender la constitución de 1812 y servir a la regente Maria Cristina o, de lo contrario, retirarse de su oficio como oficiales, aunque con un sueldo reglamentario. A cambio de esto el resto de soldados pueden seguir con sus empleos sin serles retiradas sus condecoraciones ni rebajados sus
grados en el ejército, además el general liberal se compromete a hablar bien de los fueros de Navarra y del País Vasco en las cortes para que no sean retirados.
3. Explique, a grandes rasgos, el significado de los conceptos “carlistas” e “isabelinos”.
Los carlistas, antes llamados absolutistas, eran aquellos que estaban a favor de Don Carlos, hermano de Fernando VII, como pretendiente a la corona. Además eran partidarios del absolutismo monárquico, la defensa de la religión y los fueros del Antiguo Régimen. Eran apoyados por las provincias del País Vasco y Navarra (que querían mantener sus fueros), miembros del ejército, el clero regular y el bajo clero (pues tenían miedo de las desamortizaciones), y parte de la nobleza y del campesinado que vivía en zonas rurales.
Estuvieron durante todo el reinado de Isabel II sin entrar en el gobierno.
Los Isabelinos, también conocidos como liberales, eran en cambio los partidarios de Isabel II, hija de Fernando VII y legítima sucesora al trono español. La mayor parte del apoyo recibido fue de la nobleza, el funcionariado, las altas jerarquías de la Iglesia, altos mandos del ejército, la burguesía, aquellos que tenían oficios liberales y las clases populares urbanas.
Los Isabelinos se dividieron en moderados y progresistas, los cuales estuvieron pasándose el poder durante todas las regencias ocurridas en el reinado de Isabel II. Con cada cambio de gobierno el partido ganador creaba una Constitución a su gusto, como ejemplo de ello tenemos la constitución de 1837, la constitución de 1845 y la non nata de 1856.
En estas los moderados defendían la soberanía nacional, las cortes bicamerales, una organización administrativa centralizada, nombramiento de los alcaldes por el gobierno y un sufragio censitario restringido según las propiedades.
Los progresistas, en cambio, defendían la soberanía nacional, el establecimiento de limitaciones al poder de la corona, la milicia nacional, ayuntamientos electivos y un sufragio más amplio.
4. A) Exponga las causas y las consecuencias de la Primera Guerra Carlista, así como el desarrollo del conflicto. Utilice para ello los textos a comentar. B) Desarrolle brevemente las guerras que han tenido lugar en España durante el siglo XIX.
A) Tras la muerte de Fernando VII su hermano, Carlos Maria Isidro, reclamó el trono español mediante del Manifiesto de Abrantes, junto a la proclama Carlista (texto 1). Pues este no estaba de acuerdo con la Pragmática Sanción (un decreto por el cual la Ley Sálica no estaría vigente en el Reinado de Isabel II, pero que al pasar esté volvería a regular la herencia al trono). Carlos consiguió diferentes apoyos a través de los levantamientos que se realizaron a su favor por todo el país. La regente María Cristina, al ver peligrar los derechos al trono de su hija Isabel decidió buscar apoyo en los liberales.
Este conflicto dinástico e ideológico fue el inicio de las guerras carlistas.
Entre los años de 1833 y 1835 los carlistas triunfaron en sus ataques contra los Isabelinos, e incluso llegaron a formar un gobierno alternativo establecido en Navarra, pero al morir el coronel Zumalacárregui su suerte se esfuma.
La segunda etapa de la guerra es conocida por sus expediciones por el país.
El general Gómez inició una expedición iniciada en el País Vasco, siguió por Galicia, desde allí se dirigió a Valencia y por último a Andalucía. Durante este recorrido no logró consolidar el carlismo en ningún punto del país, por lo que regresó al norte. Al año siguiente se llevó a cabo la “expedición real” liderada por don Carlos, en la cual partieron desde Navarra y consiguieron llegar a Madrid, pero la acción de el general Espartero les obligó a regresar al Pais Vasco.
Finalmente se dieron cuenta de su imposibilidad de conseguir una victoria militar, por lo que el general Maroto firmó el Convenio de Vergara en 1839 junto al general Espartero, con la cual finalizaba la guerra. En este los carlistas conservaban sus grados militares y el gobierno prometía tratar el tema de los fueros en las cortes, a cambio reconocían su derrota.
Las principales consecuencias fueron la inclinación de la monarquía hacia el liberalismo, el protagonismo militar en la vida política y los gastos de la guerra que forzaron la desamortización de los bienes eclesiásticos.

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